GRACIAS

La vida es bella (La vita è bella) es el título de una película basada en el libro Al final derroté a Hitler, de Rubino Romeo Salmoni, que estuvo prisionero durante tres años en el campo de concentración de Bergen-Belsen y logró sobrevivir.

En la película un hombre oculta a su hijo la terrible situación que están viviendo en el campo de concentración, y le hace creer que es sólo un juego en el que deben ganar puntos: el primero que gane 1.000 puntos ganará un tanque auténtico. Le dice también, que si llora, pide comida o quiere ver a su madre, perderá puntos, mientras que si se esconde de los guardias del campo ganará puntos extra.

El hombre, usa esa fantasía para esconder la realidad que les rodea: le dice que los guardias les tratan mal porque quieren el tanque para ellos y que el número cada vez menor de niños (en realidad están siendo asesinados) se debe a que están escondidos para ganar puntos. A pesar de estar rodeados de horror y muerte, el hijo acaba creyéndolo todo.

La película finaliza con una voz, que resulta ser la del hijo, ya adulto, diciendo: Esta es mi historia. Ese es el sacrificio que hizo mi padre. Aquel fue el regalo que tenía para mí.

 Un día como hoy, hace una semana que se aprobó en el Parlamento español la limitación de la aplicación de la justicia universal. A partir de esta reforma los delitos de genocidio y de lesa humanidad solo podrán ser investigados por los jueces españoles cuando la causa se dirija contra ciudadanos españoles o ciudadanos extranjeros que residan habitualmente en este país o cuya extradición hubiera sido denegada.

¿Pero, el Estado puede mover ficha -cortando y pegando- aspectos tan importantes como los de justicia universal? ¿No suponen una conquista irrenunciable de la humanidad? ¿No se debería preservar, por poco que se pueda -a todos- de todo aquello en lo que no hay discusión que es intolerable, injusto y atroz? Aunque por otra parte no nos extraña tanto, en poco tiempo sólo se está yendo en la misma dirección, tocándose y recortándose aspectos que se presentaban como cuestiones y derechos irrenunciables de nuestra sociedad:

  • Se ha hecho obligatorio pagar una tasa para obtener Justiciade los Tribunales españoles, provocando así que numerosísimos ciudadanos hayan visto frustrado su derecho constitucional a obtener justicia, al no haber podido ni iniciar acciones ni continuar con las apelaciones o casaciones, debido a la excesiva carga que suponen las tasas judiciales (Ley 10/2012, de 20 de Noviembre).
  • Se ha aprobado un Proyecto de Ley de Justicia Gratuitaque además se vincula a la Ley de Tasas, diciéndose que lo recaudado servirá para destinarlo a la Justicia Gratuita, sin tener en cuenta que se trata de un derecho constitucional y como tal ha de sufragarse por las Administraciones Públicas competentes.
  • Y se pretende controlar aspectos del funcionamiento interno de los colegios profesionales sin tener en cuenta el trabajo y la experiencia que dichos órganos han desempeñado hasta ahora, como garantes de los intereses de los ciudadanos. Sin olvidarnos que con la supresión de la incompatibilidad entre abogados y procuradores, de un plumazo, se está poniendo en riesgo la profesión de procurador de más de 500 años de historia (Anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios Profesionales de 2 de agosto de 2013).

 

Afortunadamente siempre existirán personas que dedicarán parte de sus vidas o de su tiempo a intentar cambiar las cosas –y no por cambiarlas sólo- sino por tratar de mejorar las que necesitan y merecen mejorar. Un día como hoy, que es el día del padre, me siento profundamente orgullosa de que mi padre creara la asociación Ajuquart (Ajuda al Quart mon), con gente que primero creyó que había cosas que debían cambiar y luego creyó que se podían cambiar y se quiso comprometer. Me acuerdo que mi padre, se presentó a las elecciones a Decano del Colegio de Abogados en 1986 y no ganó y luego en 1993 se volvió a presentar y volvió a perder. Y que aún y así –después de veinte años- por muchas cosas se le sigue recordando.

Yo, al igual que el protagonista de esa película, también puedo decir que “Esta es mi historia. Ese es el sacrificio que hizo mi padre. Aquel fue el regalo que tenía para mí.”