TORRES MÁS ALTAS HAN CAÍDO

07:55h… Suena el despertador del móvil. Tras haberlo apagado tres veces, nos damos cuenta que tenemos el tiempo justo para no morir en el intento de ser Kilian Jornet atravesando la cornisa del monte Yupujú.

08:00h… Aún así, sin olvidar donde hemos dejado el teléfono -pues pertenecemos a la generación de la revolución del clic- nos duchamos y nos lanzamos a la calle.

08:15h… Ya en el autobús, tras maldecir al conductor por no tener en cuenta que sólo tenemos una mano, nos agarramos a la barandilla, y a través del teléfono firmamos “la última petición que está cogiendo fuerza en la red”.

08:30h… Nos desayunamos en el bar repasando los twitts del día, no fuera a ser que no estuviéramos al día de lo que pasó hace ya la friolera un segundo y medio.

09:00h… Nos sentamos en la mesa y, cual jornada laboral al estilo nipón, tras conectar el PC, empezamos a presentar telemáticamente las demandas del día.

Telemáticamente sí. Desde el pasado 15 de mayo, es obligatorio en la mayoría de procedimientos civiles la presentación de demandas, exclusivamente, de forma telemática. (ES OBLIGATORIO, en los Monitorios, Verbales, Actos de conciliación y jurisdicción voluntaria, Ejecución extrajudicial, Separación o divorcio de mutuo acuerdo, Modificación medidas definitivas mutuo acuerdo, Extinción unión estable pareja mutuo acuerdo,  Guarda y custodia de mutuo acuerdo. NO ES OBLIGATORIO en las Ejecución de títulos  judiciales, Procesos de ejecución  hipotecaria y Juicios ordinarios).

No es tan extraño, también en nuestras carreteras conviven coches normales con híbridos, pues en nuestros Juzgados y Tribunales va a pasar lo mismo. Y aunque es cierto que igual va a resultar un poco incómodo convivir con un expediente híbrido, parte en papel y parte digital, y también pasar a destinar parte nuestra jornada a registrar datos informáticos, es obvio que hay que dar estos primeros pasos para acabar implantando en el futuro el expediente electrónico.

Torres más altas han caído, y en la Ciudad de la Justicia no será por torres…  Para torres los expedientes físicos en papel que han hecho compañía a los funcionarios de la Admisnitración de Justicia arropándolos en su día a día alrederdor de sus mesas. Quizás la imagen pictórica y cinematográfica de las montañas de expedientes judicilaes, va a ser lo único que vamos a añorar de la Era del papel, pero si alguna cosa hay que reconocer a nuestros funcionarios, es la capacidad de abstracción que han tenido todos estos años, trabajando sin sentir que se les estaba amontonando la faena.