LO MEJOR ESTÁ POR VENIR (“THE BEST IS YET TO COME”)

 

El texto “Desobediencia civil” de Henry D. Thoreau, se revela hoy en día, más que nunca, como un referente para nuestra sociedad, y como la forma más idónea para empezar la noticia de este mes.

 

          “Miles de personas están, en teoría, en contra de la esclavitud y la guerra, pero de hecho no hacen nada para acabar con ellas; miles que se consideran hijos de Washington y Franklin se sientan con las manos en los bolsillos y dicen que no saben qué hacer, y no hacen nada; miles que incluso posponen la cuestión de la libertad a la cuestión del mercado libre y leen en silencio las listas de precios y las noticias del frente de México tras la cena, e incluso caen dormidos sobre ambos. ¿Cuál es el valor de un hombre honrado y de un patriota hoy? Dudan y se lamentan y a veces redactan escritos, pero no hacen nada serio y eficaz. Esperarán con la mejor disposición a que otros remedien el mal, para poder dejar de lamentarse. Como mucho, depositan un simple voto y hacen un leve signo de aprobación y una aclamación a la Justicia al pasar por su lado. (“Desobediencia civil”, Henry D. Thoreau)

 

Como ya anunciábamos el pasado mes de junio desde el despacho, a finales de noviembre o principios de diciembre, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictará la Sentencia que responderá a la cuestión prejudicial planteada por el Juez Jose Mª Fernández Seijó, sobre sí la actual ley española de ejecución hipotecaria vulnera los derechos del consumidor. En aquel momento el juez expuso al Tribunal las siguientes dudas:

 

  • Si era adecuado acudir a un procedimiento de ejecución hipotecaria y no a un procedimiento declarativo, de maduración judicial más lento, para reclamar las cuotas impagadas de una hipoteca.
  • Si era razonable que al ejecutar una hipoteca se ejecutaran una serie de gastos colaterales que pudieran llegar a incrementar la deuda en un 25%, sobretodo, considerando que hay supuestos en los que la deuda principal no es elevada pero sí lo son los intereses acumulados.
  • Si todo el proceso de oposición a la ejecución hipotecaria tenía que llevarse a cabo con el lanzamiento ya realizado.
  • Y si el Juez podía controlar de oficio todas esas situaciones de abuso desde el punto de vista de la Tutela del Derecho de los Consumidores.

 

Aunque todavía no se ha dictado la esperada Sentencia, su resultado puede intuirse según lo obtenido en las diferentes fases del proceso (Informe de la Comisión Europea y Dictamen de la Abogada General del Tribunal, Juliane KoKott, publicado el 8 de noviembre de 2012). Asimismo, existen otras resoluciones que estamos seguros ayudararán a poner fin a un procedimiento del todo injusto, y nada ajustado a la realidad social actual, y arrojarán luz a una situación que está siendo demasiado habitual.

 

  • Audiencia Provincial de Castellón (Secc. 3ª). Auto 133/12, de 12 de julio: Se desestima el recurso de apelación formulado por Bankia, S.A.U. contra el Auto dictado por el Juzgado de 1 Instancia 5 de Vinaroz, en fecha 18-4-12, por considerar que una vez que se ha constatado que la ejecutante de la garantía no es la titular registral de la misma, bien acordada estuvo la terminación del proceso de ejecución  por el Auto de archivo del Tribunal de Instancia.
  • Sentencia del TJUE, Sala Primera, 14-6-2012: Responde a la cuestión prejudicial planteada por la Audiencia Provincial de Barcelona (Secc. 14ª): 1.-  Que el control de oficio es un control de mínimos y de carácter absoluto. Por lo que si el Juez considera que en un procedimiento hay una cláusula abusiva, no la puede moderar conforme a un criterio de equidad. Lo que tendrá que hacer es declararla nula. 2.- Que trata de una declaración de nulidad que puede hacer el Juez de oficio y sin necesidad de que lo impulse ninguna de las partes.

 

En relación con lo anteriormente expuesto, no puede obviarse el gran movimiento desplegado, ya no sólo por los ciudadanos afectados en su lucha por no quedarse sin sus viviendas, sino por los propios JUECES. Sobretodo, nos referimos a las conclusiones alcanzadas en la XXII Reunión Nacional de Jueces Decanos de España en Barcelona del 5 al 7 de noviembre de 2012.

 

Es un hecho que con la legislación vigente, los jueces no cuentan con los instrumentos necesarios para resolver de forma ajustada la realidad actual, sobretodo teniendo en cuenta la dimensión que ha alcanzado el problema, y las  situaciones de enriquecimiento injusto y abuso de derecho.

 

Recientemente los jueces ya empezaban a bucear en la legislación vigente y aplicaban fórmulas que intentaban paliar el creciente número de personas que eran arrojadas a la calle, y por lo tanto a la exclusión social, por eso la última reunión de los jueces ha representado un soplo de aire fresco y un innegable impulso para la convulsa situación actual.

 

Las leyes deberían poder adaptarse, aunque ello resulte para algunos de difícil comprensión, pues lo deseable no es cultivar el respeto por la ley sino por la justicia.  Hasta los juristas romanos contemplaban situaciones excepcionales con la cláusula Rebus sic stantibus (“estando así las cosas”), de aplicación cuando se producían circunstancias no previstas que alteraban la equivalencia de lo que se pactó en su día.

 

Máxime, teniendo en cuenta que en otros países de nuestro entorno, los particulares tienen la opción de acogerse a medidas excepcionales siempre que se constate la buena fe de los mismos, o mejor dicho, siempre que no se demuestre mala fe. Sin embargo, lo que parece tan sencillo en otros lugares nada remotos, en España parece algo realmente complejo, haciendo honor a la expresión creada como atracción turística, “Spain is different”.

 

          “Me gustaría que mis compatriotas consideraran que, cualquiera que sea la ley humana, ni un individuo ni una nación pueden cometer el menor acto de injusticia contra el hombre más insignificante sin recibir por ello un castigo. Un gobierno que comete injusticias deliberadamente, y persiste en ellas, a la larga se convertirá incluso en el hazmerreír del mundo”. (“La esclavitud de Massachusetts”, Henry D. Thoreau)

 

Es indudable, que crece día a día la presión para reformar la ley,  motivada en gran parte por los recientes suicidios de afectados por las ejecuciones hipotecarias. Hechos como el ocurrido el pasado 9 de noviembre en Baracaldo, donde una mujer se suicidó, arrojándose al vacío, cuando iba a ser desahuciada de su vivienda, no pueden repetirse.  Por supuesto, no es un deber del hombre dedicarse a la erradicación del mal por monstruoso que sea, pero  como decía el citado autor – Henry D. Thoreau – sí es su deber, al menos, lavarse las manos de él.

 

Alicia Portabella Omedes

Andrea Suárez Luque